El Caso Djokovic

Djokovic Roma 2011

Djokovic Roma 2011

Hace mucho tiempo que no diserto un poco sobre tenis, pero sin duda la ocasión tan excepcional me ha hecho ponerme delante del ordenador a verbalizar mis emociones e impresiones tenísticas.

Desde ya el lejano Wimbledon 2010 he seguido la competición tenística de una forma más discontinua que otrora. El famoso Nadal 2.0 que dio como resultado la consecución del grande que le faltaba, inició un cambio en varios aspectos que se ha sustanciado en una realidad actual en aquel momento poco esperable: el nuevo e indiscutible número uno es el serbio Novak Djokovic. Éste nunca ha sido uno de mis santos de devoción por muchas cuestiones que en alguna otra ocasión creo haber ya puesto de relieve, pero de las cuales sólo parecen quedar cierto atisbo de teatralidad en parecer aparentar algún tipo de problema físico en momentos puntuales, escogidos con tino y una sensible soberbia sobre la pista que le ha impedido alcanzar en el pasado alguno de los resultados que tan extraordinariamente está obteniendo en este 2011.

Ya en Nueva York Novak ganó una semifinal levantando dos bolas de partido a Roger de una forma inconmensurable y llevando el riesgo al máximo; y le funcionó en aquel partido. Esto es lo que parece que gracias a un trabajo psicológico y a un cambio en su dieta alimenticia, lo que era en cierta manera discontinuo, se convirtió en norma y lo que eran problemas de resistencia física se ha convertido en la resistencia máxima y personificada, a partir de la final de la Copa Davis 2010: no creo haya a día de hoy atleta más fuerte sobre una pista de tenis. También aquella final neoyorkina, después del partido manifestó su admiración ante las mejoras que Nadal siempre estaba en grado de mostrar; y parece que él también estaba en grado de poner en práctica, vaya si lo estaba. Todo un caso para ser analizado por los gurús del tenis.

He escuchado algunas grandes voces del mundo del tenis decir que Nadal era favorito en Roma y favorito en París -aunque después del resultado de este domingo habrá ya un cambio de tendencia seguramente notable. También es fácil hablar a toro pasado, pero en todo caso creo que la posibilidad de que Djokovic ganara a Nadal en tierra no era tan remota; a pesar de lo contundente de los números de los enfrentamientos entre ellos en tierra, se tenía que considerar que muchos de ellos llegaron a situaciones límite que hubieran podido haber sido en alguno de los casos favorable al serbio.

El cambio creo que se produjo entre ellos no ahora, si no en Estados Unidos este 2011. Allí, supuestamente ante un pequeño favoritismo del serbio sobre el español en el tipo de superficie, lo llamativo fue como se produjeron los resultados, sobre todo en Miami, aunque fue un poco más de lo mismo que había ocurrido en California: sobrio, rocoso y eficaz Nadal en los sets de apertura, supuesta ventaja física y mental del manacorí sobre el balcánico a partir de ese lance, y nada de ello fue cierto: el más fuerte físicamente fue Nole, y el que minó la confianza y la seguridad del contrario el mismo tenista: siempre Djokovic. La madurez competitiva de Rafa es la que lo había puesto hasta ahora por delante de Nole, pero Djokovic ha alcanzado la madurez tenística este año y Nadal tendrá que evolucionar. Cuatro de cuatro este año y en tierra ni un solo set para el manacorí. Todo un acontecimiento.

Quisiera también poner de relieve que el mallorquín después de Nueva York (él y también su familia, en muchos casos por motivos más que loables y dignos de valorar) ha intensificado sus actividades fuera del estricto ambiente profesional. Pudiera ser que esto haya influido en un cierto y mínimo bajón competitivo o por lo menos focalización de los objetivos tenísticos: se vieron en este periodo actitudes de Nadal que nunca antes se habían visto en una pista de tenis, sobre todo en Londres (tanto en una discusión fuera de lugar en uno de sus partidos como, para mí, su falta de alta competitividad en la final contra Federer) como niveles de agotamiento físicos mayores de lo habitual en otros momentos de la temporada. Después se debe tener en cuenta que Nadal en ningún momento del año ha alcanzado esa puesta a punto que en puntuales ocasiones ha alcanzado (Montecarlo 2010, AO 2009, París 2008, IW 2007) y esto desde hace tiempo no le ha sido necesario para enfrentarse a casi ninguno de sus oponentes para en condiciones normales imponerse la mayor parte de las ocasiones; pero contra el actual Djokovic esto no es, ni será suficiente, y pareciera que durante mucho tiempo.

En todo caso creo que Nadal aún tiene terreno para avanzar y habrá que frotarse los ojos si Djokovic sigue manteniendo su nivel físico y mental más tiempo, aunque recuerdo que el año de su primer grande a pesar de que no le acompañaron los resultados en finales después de Dubai, mantuvo un enorme poder competitivo: fue uno de los que más partidos disputó a lo largo de la temporada y siempre con opciones en finales y alcanzando la mayor parte de semifinales en los grandes; sólo le faltó el último peldaño que sí alcanzó al final de la temporada en Sanghai: todo un caso. O sea, que nadie espere que aflojará el pistón de manera evidente. Son los demás los que tienen que apretarlo, o que jugadores tipo ‘Guadiana’ (repuestos de los Davydenko, González…) y el tan añorado Del Potro, puedan ponerle las cosas algo más complicadas a Djokovic. En todo caso creo que el único que puede hacerle frente actualmente, como se vio en la semifinal del sábado, es el mejor Murray -incluso en tierra- y una evolución mejorada de Nadal, o por lo menos la mejor versión de éste. En hierba creo que será otra historia bien diferente; o ¿seguirá el caso Djokovic también en las islas británicas?

La final romana ha sido vibrante pero siempre del lado del serbio. Creo que el manacorí ha jugado sus cartas en sus actuales condiciones de la mejor de las maneras posibles pero evidentemente no han sido suficientes y como siempre, se debe agradecer su pundonor y humildad. Creo que todavía tiene un margen de mejora (no muy grande, pero real) pero sólo si tiene mayor confianza en sus golpes podrá vencerle, ya que el aspecto mental en los momentos decisivos y el aspecto físico hoy en día están de la otra parte. En todo caso no queda otra que decir: Bravo Djokovic.

Y esta época tenísitica no parece tener fin. No sé si ocurrirá algo parecido a partir de ahora con el duopolio Roger/Rafa de estos años atrás con el actual Nole/Rafa. Djokovic creo que ya no puede jugar mejor y Nadal deberá evolucionar para en algún momento imponerse al serbio como ocurrió con Roger, que a pesar de las numerosas derrotas contra Rafa supo encontrar ánimos y mejoras para seguir compitiendo y en ocasiones seguir aumentando su palmarés. Ahora es el serbio el que tiene tomada la medida al español como éste hizo con el helvético, pero también Nole como Roger tiene más argumentos estrictamente tenísticos que Nadal y en este caso es el serbio el que se ha puesto por delante.

Quien da más. La competición no para y siempre parece alcanzar un grado de agonismo que no parece tener fin. Seguiremos el caso Djokovic. París puede ser muy emocionante. Y Rafa siempre está en el lío. Impresiona.

, , , , ,

Comments are closed.